Nos hemos pasado la campaña electoral escuchando a todos los candidatos del PSOE repitiendo como si de un mantra se tratara que el PP no ha explicado en ningún momento cuál va a ser su política económica ni las acciones que va a emprender para dar la vuelta a la terrible situación en la que se encuentra España en la actualidad. Y del mismo modo, nos hemos pasado la campaña electoral oyendo a los del PP como respondian diciendo que sí, que el programa existe y que está contenido en un documento (el Programa Electoral) de centenares de páginas y que nadie ha leido ni leerá jamas porque está lleno de vaguedades y escrito en un lenguaje tan calculadamente ambiguo que parece decir una cosa y lo contrario a la vez.

Pero ete aquí que los colegas de Credit Suisse se descuelgan el pasado 17 de noviembre con un documento de 6 folios elaborado por su equipo de analistas y distribuido a su selecta lista de clientes institucionales. El título no deja de ser esclarecedor: “Spain: And another one bites the dust”. Sin entrar en el detalle del documento en aras de la brevedad des esta nota uno no puede dejar de maravillarse por lo escueto, claro y transparente que resulta el análisis. Se nota que está escrito por unos tipos listos y con estudios que saben que sus clientes no tienen tiempo para perderse en literatura. En apenas tres líneas, los chicos de Credit Suisse dejan claro cuál va a ser la política económica del PP a partir del 21 de noviembre:

“At the core of the PP’s programme is fiscal stability, reforms of the labour market and financial sector, and increasing the competitiveness of the Spanish economy. But in order not to alienate voters the programme has eluded any specifics on what this will cost and how Spain will meet deficit reduction targets.”

(Credit Suisse, 17/11/2011 – Economics Research – European Economics: “Spain: And another one bites the dust”)

Es decir:

1) “Fiscal stability”: Estabilidad fiscal, que equivale a subida de impuestos en el corto plazo y a esperar que una hipotética mejora en el PIB se refleje una eventual reducción del desempleo. Como resulta que España no crea empleo neto hasta que no crece al 2,5% y en este momento lo hacemos a un magro 0,1% (es decir, si descontamos el “maquillaje” estamos en recesión) lo único cierto es que va a haber subida de impuestos más pronto que tarde. Hasta aquí por la parte de los ingresos. En lo que se refirere a los gastos e inversiones, no hay más que fijarse en lo que lleva haciendo la Generalitat de Catalunya desde que llegó CiU al poder hace un año. Sobran comentarios.

2) “Reforms of the labour market”: Reformas del mercado laboral. Esta es fácil. Abaratar el despido con la esperanza de que al resultar más barato despedir los empresarios se animen a contratar más aunque sea con mayor precariedad. Ante la disyuntiva de tener un mercado laboral “seguro” para unos pocos que trabajan o un mercado laboral “inseguro” para que más ciudadanos puedan trabajar, se optará por lo segundo. Esta por ver si esa estrategia conduce a una mayor tasa de empleo pero la realidad es que no hay muchas alternativas. Malos tiempos para el sindicalismo de pancarta. O buenos, según se mire: van a poder pasarse una buena temporada manifestándose y convocando huelgas generales.

3) “Reforms of the financial sector”: Esta también es fácil. Se creará el famoso “banco malo” y se absorberán total o parcialmente las pérdidas que todavía están ocultas en el balance de las Entidades Financieras. Por el camino quedarán unos cuantos “cadáveres” financieros y, con el argumento de que el sector financiero necesita sanearse para volver a dar crédito y que sin la ayuda del Estado es imposible se cambiarán ladrillos en quiebra por deuda pública. Como siempre, habrá banqueros ganadores y banqueros perdedores. Muy significativo que Rodrigo Rato estuviera anoche en primer tiempo de saludo y felicitando al ganador en la planta noble de la sede del PP.

4) “Increasing the competitiveness of the Spanish economy”. Lo de incrementar la competitividad de la economía española ya son palabras mayores. Eliminado el mecanismo tradicional de incremento de competitividad, es decir la devaluación de la moneda, únicamente queda la vía del incremento de la productividad lo que acaba significando que hay que producir (y vender) más a un coste más bajo. Otro impacto directo sobre los costes laborales y de producción.

Bien, pues estos son los ejes del programa económico del próximo Gobierno de España según nos cuenta Credit Suisse. Parece que los pesos pesados del área económica del PP han preferido irse a Londres y contárselo a los analistas internacionales en inglés antes que explicarlo aquí en castellano. Probablemente en ello influye que Rajoy ha tenido bien presente lo que le sucedió a David Cameron en las recientes elecciones inglesas, quién de puro explícito contando en campaña lo duro que iba a ser el ajuste se quedó sin mayoría absoluta.

Pero, claro, como a una pregunta directa de un analista en Londres no se puede responder con evasivas, es evidente que a los futuros rectores de la economía nacional no les quedó otra que confesar el por que no dicen en castellano lo mismo que dicen en inglés: “But in order not to alienate voters the programme has eluded any specifics on what this will cost and how Spain will meet deficit reduction targets”. Más claro, agua.

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