(c) Servicio de Estudios La Caixa, Marzo de 2010

Conclusiones

Las señales de que lo peor va quedando atrás son claras, pero la salida de la recesión no va a ser un camino de rosas. Y éste es, precisamente, el reto que tienen ante sí los responsables de la política monetaria y que ha desencadenado el debate sobre las «estrategias de salida», es decir, cómo y cuándo retirar los estímulos –no sólo monetarios, sino también fiscales– que han servido para frenar la caída.

La actuación de algunos bancos centrales que expandieron de forma espectacular su balance para inyectar liquidez y recortaron los tipos de interés oficiales hasta mínimos ha evitado la deflación y ha sentado las bases de la recuperación. No obstante, de mantenerse esta situación a medio plazo, se correrían elevados riesgos inflacionistas.

Hay que retirar la liquidez excesiva y normalizar los tipos de interés, pero cuidando de que los sistemas bancarios puedan asumir el nuevo marco sin contratiempos, que no se deterioren las condiciones financieras del sector privado, todavía en pleno desapalancamiento, y que no se perturbe la financiación de la creciente deuda del sector público.

En este punto son del todo necesarios avances en la consolidación fiscal. Unos presupuestos públicos expansivos combinados con una política monetaria restrictiva complicarían la recuperación del sector privado.

Un dilema adicional se presenta en el ámbito de la eurozona, donde la aplicación de una única política monetaria en economías que se sitúan en momentos cíclicos distintos puede complicar la salida de la recesión.

Podría pensarse que la solución sería mantener la laxitud monetaria hasta que la actividad dé señales claras de mejora, pero el riesgo de perder el anclaje de las expectativas de inflación es demasiado elevado.

Además, no hay que olvidar que muchos consideran que la etapa de dinero barato que precedió a la crisis alimentó la burbuja de activos que la convirtió en letal.

Por todo ello, 2010 será un año complicado en el que el acierto en la aplicación de las estrategias de salida será clave en la recuperación del equilibrio de los mercados monetarios y en el logro de que el dinero y el crédito vuelvan a fluir de manera regular al conjunto de la economía.

Análisis General

  • Los datos del cuarto trimestre de 2009, conocidos en las últimas semanas, confirman la mejora de la actividad económica, la salida de la recesión en la mayor parte de economías desarrolladas y el buen ritmo de las emergentes.
  • La mejor evolución la presenta un selecto e importante grupo de países emergentes entre los que destacan Brasil y China.
  • Un segundo grupo de países, encabezados por Estados Unidos, están en vías de consolidar su recuperación.
  • Sin embargo, el recorrido al alza del crecimiento en USA sigue limitado por la elevada tasa de paro, el proceso de desapalancamiento de los hogares y el mercado de la vivienda Todo ello hará que la recuperación sea lenta y probablemente algo errática.
  • La economía japonesa creció un 4,6% intertrimestral anualizado en el cuarto trimestre. De todas formas, pese a la fuerza del repunte, la reacción nipona dista de ser vigorosa. El endeudamiento de las arcas públicas japonesas es el mayor de entre las economías ricas.

Análisis de la Eurozona

  • El grupo de países al que le está costando más dejar atrás la recesión está formado, fundamentalmente, por los integrantes de la Unión Europea (UE).
  • La Eurozona técnicamente, ya no está en recesión, pero el perfil de salida que se está dibujando es muy plano. Todo apunta a que tanto el consumo privado como la inversión se mantienen más rezagados de lo esperado, con lo que la recuperación sigue siendo altamente dependiente de la evolución del sector exterior.
  • Se mantiene la previsión de crecimiento para 2010 en el 1,2%, pero los riesgos a la baja están aumentando, especialmente el relativo a la retirada de la política fiscal expansiva, si se hace antes de lo previsto y de forma más rápida de lo deseado.
  • El tipo de interés de referencia se mantendrá en el nivel actual hasta el cuarto trimestre, pero si algunos países se ven obligados a retirar sus medidas fiscales expansivas antes de lo previsto, ello podría obligar al BCE a posponer el inicio de la subida de tipos hasta el año próximo.
  • La valoración de estos riesgos ha determinado la evolución de los mercados financieros a lo largo del último mes. El aumento de la incertidumbre impulsó un rápido incremento de la volatilidad y las primas de riesgo a nivel global.
  • La volatilidad más intensa se ha producido en los mercados de deuda pública. Las crecientes dudas sobre la situación fiscal de Grecia derivaron en un notable endurecimiento de las condiciones exigidas a sus bonos soberanos, lo que encendió la alarma sobre el riesgo de impago y generó un efecto contagio sobre la deuda de otros países con elevados desequilibrios públicos, como España.

Análisis Específico de España

  • En cuanto a la economía española, los datos correspondientes al cuarto trimestre de 2009 muestran una mejora de la coyuntura, si bien ésta no ha conseguido todavía el empuje suficiente como para presentar tasas positivas.
  • En cuanto a la economía española, los datos correspondientes al cuarto trimestre de 2009 muestran una mejora de la coyuntura, si bien ésta no ha conseguido todavía el empuje suficiente como para presentar tasas positivas.
  • El descenso trimestral del PIB fue del 0,1%. La tasa interanual pasó del –4,0% en el tercer trimestre al –3,1% del cuarto. El año 2009 cerró con un descenso del PIB del 3,6%, el peor resultado en más de medio siglo.
  • Las tasas positivas en la evolución del PIB se harán esperar hasta esta primera mitad de 2010. Cabe destacar el crecimiento del consumo privado en octubre-diciembre 2009 tras seis trimestres de retrocesos, y el estancamiento del trimestre anterior.
  • Las perspectivas, sin embargo, son de recuperación muy contenida del gasto de consumo, puesto que en 2010 se retirarán algunas medidas de impulso fiscal que han beneficiado el gasto familiar (subvenciones a la compra de vehículos, reducción de impuestos directos) y, además, a mediados de año se aplicará un aumento del impuesto sobre el valor añadido.
  • La evolución del empleo tampoco va a favorecer la situación económica de las familias, puesto que se espera que en 2010 se van a seguir perdiendo empleos, si bien a un ritmo muy inferior a los 1,2 millones del pasado año.
  • También es destacable el crecimiento, por segundo trimestre consecutivo, de la inversión en equipo. Con todo, la recuperación de la inversión total queda todavía algo lejos, debido principalmente al componente de construcción y, más en concreto, a la rama inmobiliaria, que a finales de 2009 presentaba un retroceso de casi el 25% en tasa interanual.
  • Otro elemento esperanzador de los datos de la contabilidad nacional del cuarto trimestre es la contribución positiva del sector exterior al crecimiento del PIB, que se produce por octavo trimestre consecutivo.
  • Las importaciones de bienes y servicios se desplomaron el 17,9% en el año pasado y bajaron más que las exportaciones. La constante mejora del desequilibrio exterior ha permitido reducir espectacularmente la necesidad de financiación de la economía, que en términos de PIB ha pasado del 9,1% del PIB en 2008 a casi la mitad en 2009, el 4,7%.
  • Finalmente, el cuadro macroeconómico del último trimestre de 2009 muestra una acusada desaceleración del consumo público con el objetivo de corregir el desequilibrio de las cuentas públicas en los próximos años con el fin de alcanzar un déficit del 3% del PIB en 2013, partiendo del 11,4% registrado en 2009.
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